Incubus nocturnus

Inmóvil.
Despierto en mi tumba.
La sombra entra.
Es él y no es nadie.
Sigiloso, avanza
como negra sangre del miedo.
Quiero gritar.
Mi garganta es piedra.
Me acalla.
Me somete.
Me zarandea.
Y casi me mata.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio