Somos cuatro poetas, pero también cuatro maneras de escuchar el mundo cuando aún no tiene nombre. Xavier Robinat, Esther Ortiz, Chirene e Iñaki Hernán
No partimos de una definición cerrada de poesía, sino de su temblor: ese instante en que el lenguaje se desajusta y empieza a decir de otro modo. Escribimos desde ahí, desde la grieta, desde la respiración que no encaja del todo en la sintaxis común. La poesía no como ornamento, sino como una forma de percepción, de desvío, de insistencia.
Difundir la poesía, para nosotros, no es solo hacerla circular, sino abrirle espacio: crear situaciones donde la palabra pueda ocurrir sin prisa, sin utilidad inmediata, sin traducción obligatoria. Nos interesa la poesía como experiencia —oral, escrita, compartida—, como ritmo que atraviesa cuerpos, como pensamiento que no se deja fijar del todo.
Trabajamos con textos, sí, pero también con silencios, con cortes, con la respiración de quien lee y de quien escucha. Nos movemos entre la tradición y su ruptura, entre lo heredado y lo que todavía no tiene forma. Publicamos, leemos, intervenimos, pero sobre todo, insistimos en que la poesía siga siendo un lugar de riesgo.
No buscamos una voz única, sino un campo de resonancias.
Creemos que la poesía no explica: desplaza. No resuelve: abre. Y en esa apertura —inestable, fértil, a veces incómoda— es donde queremos estar.
¡Bienvenid@s a Four Poets!
