El fuego y la palabra

Escuchar el poema en la voz del autor

 

Cuando la noche inclina su cabeza
y el mundo queda en sombra silenciosa,
mi voz, es la luz tenue y peligrosa
que nace entre la duda y la tristeza.

No sé si es la esperanza o la belleza
quien llama desde el fondo de la rosa;
pero al nombrarla, el alma temerosa
recobra con el verbo su firmeza.

La palabra es un gran fuego encendido
que vence la distancia con calor,
y alumbra lo que el miedo vuelve oscuro.

Por ella el corazón queda perdido,
mas busca siempre ausencia de dolor
queriendo ser canción y ritmo puro.

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