La desesperanza no llega
con truenos ni con puertas cerradas:
entra despacio,
se sienta junto a la lámpara
y apaga el día sin hacer ruido.
Afuera, los árboles siguen creciendo,
los tranvías llevan rostros ajenos,
y yo aprendo a nombrar el vacío
como quien aprende un idioma
que nadie querrá hablar.
Todavía abro la ventana.
No por fe:
porque el aire, aunque frío,
recuerda que algo se mueve.
... O no.
El invierno es ferretería
El invierno es ferretería
Frío hueco es hielo
Finge distancia
pero en su corazón late hierro
El agua no finge
abraza fuerte
oxida, corroe el corazón
la cereza es la misma agua
Taipéi, 13:52
ínfimos surcos
la aguja en el vinilo
murmulla el polvo
Cosas que pasan
Estas cosas que pasan, casi siempre descalzos
床前明月光
疑是地上霜
舉頭望明月
低頭思故鄉
La luz de la luna frente al brocal del pozo
parece escarcha en el suelo
Alzo la vista a la brillante luna
miro hacia abajo pensando en mi tierra natal.
*traducción original de Chirene

Arrojó su cuerpo desnudo
al cielo de rocas golpeadas por la mar,
antes de saltar -ella misma-
sobre el interminable filo
de sus propios sentidos ya muertos.
Miró los ojos de los demonios verdes
que extendían, por única respuesta,
al sacrificio que lavaba su honor,
un brazo metálico.
Silbidos de miedo bajo los cuervos.
Se unió en perfecta comunión
con la carne de su carne,
con el sabor de su sangre caliente
Atrás quedaron las banderas, atrás
todas las lunas y todos los colores.
Se agotaron todos los silencios
perturbados por la obscena ebriedad
de los que ennegrecieron la calma
y los sueños huidizos de sus ancestros.
Todo terminó. 万歳

Acantilados banzai. Saipán
Ausencia
Aquí todo sigue desigual,
la silla, el vaso, la luz
que entra por la ventana.
Pero, hay un silencio
con filo de cuchillo.
Alguien no está, y el aire
aprende y comprende:
las cosas se ausentan
y todo se siente extraño,
como si ese vacío
fuese fuerza. Sí, la fuerza
de tu costumbre.
Luego, al cerrar el fin,
entiendes que solo existe
la casa. Una casa
que te encierra.**
** Se puede leer 'entierra'.
I.
La lengua de la dermis
Me recorre, en silencio, un lenguaje
Tu lenguaje, mi lenguaje, el lenguaje
En la lengua de la dermis
que me sirve para quererte
para odiarte
callarte
Desaparecerte
Desaparecernos
II.
Desaparecernos
Me recorre, en silencio, un lenguaje
En la lengua de la dermis
que me sirve para quererte, odiarte, callarte
Desaparecernos
III.
Antes del salgo
Antes del salgo, el vértigo
el veloz aire en el cuerpo
como una fuerza que protege
que no quiere
el golpe,
la muerte
Taipéi, 15:17
lloviendo a mares
cae al suelo pesada
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