Desesperanza

La desesperanza no llega
con truenos ni con puertas cerradas:
entra despacio,
se sienta junto a la lámpara
y apaga el día sin hacer ruido.
Afuera, los árboles siguen creciendo,
los tranvías llevan rostros ajenos,
y yo aprendo a nombrar el vacío
como quien aprende un idioma
que nadie querrá hablar.
Todavía abro la ventana.
No por fe:
porque el aire, aunque frío,
recuerda que algo se mueve.
... O no.

Saipán - II GM (Julio de 1944)

Arrojó su cuerpo desnudo
al cielo de rocas golpeadas por la mar,
antes de saltar -ella misma-
sobre el interminable filo
de sus propios sentidos ya muertos.

Miró los ojos de los demonios verdes
que extendían, por única respuesta, 
al sacrificio que lavaba su honor,
un brazo metálico.
Silbidos de miedo bajo los cuervos.

Se unió en perfecta comunión
con la carne de su carne, 
con el sabor de su sangre caliente 
Atrás quedaron las banderas, atrás
todas las lunas y todos los colores.

Se agotaron todos los silencios
perturbados por la obscena ebriedad
de los que ennegrecieron la calma
y los sueños huidizos de sus ancestros.
Todo terminó. 万歳

Acantilados banzai. Saipán

Ausencia

Aquí todo sigue desigual,
la silla, el vaso, la luz
que entra por la ventana.
Pero, hay un silencio
con filo de cuchillo.
Alguien no está, y el aire
aprende y comprende:
las cosas se ausentan
y todo se siente extraño,
como si ese vacío
fuese fuerza. Sí, la fuerza
de tu costumbre.
Luego, al cerrar el fin,
entiendes que solo existe
la casa. Una casa

                que te encierra.**

** Se puede leer 'entierra'.

Tres variaciones sobre el lenguaje

I.

La lengua de la dermis
Me recorre, en silencio, un lenguaje
Tu lenguaje, mi lenguaje, el lenguaje
En la lengua de la dermis
que me sirve para quererte
para odiarte
callarte
Desaparecerte
Desaparecernos

II.

Desaparecernos
Me recorre, en silencio, un lenguaje
En la lengua de la dermis
que me sirve para quererte, odiarte, callarte
Desaparecernos

III.

Antes del salgo
Antes del salgo, el vértigo
                                el veloz aire en el cuerpo

        como una fuerza que protege
                                                        que no quiere

              el golpe,
                                 la muerte