Poemas
Tocata y fuga
Apuñalar la almohada
para desencadenar el baile de las plumas,
como quien se entrega a la urgencia
de los vidrios rojos
con el ansia de invocar
al júbilo de las fiebres.
—¿Qué pretendes? — me dije.
—Alentar en cada hora muerta
al teatro de la fuga de la conciencia
en busca del término
de mi eterna búsqueda.
Y aquí estoy, en la rama de un árbol
disfrazada de ave bermeja
como una niña la noche de reyes
en la antesala del olvido,
evitando el asedio del desencanto.